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Death from Above 1979 - You’re a Woman, I’m a Machine

Escrito por Gallego el 18 Mayo 2007

Portada de 'You're a Woman, I'm a Machine'Hay grupos que verdaderamente te jode apena que se separaran nada más empezar sus carreras, pues podrían haber llegado a dar mucho de sí. Y un ejemplo de ello lo tenemos en los canadienses Death from Above 1979, quienes sólo llegaron a publicar allá por el 2004 este único álbum de estudio, además de otro con remixes del mismo y un puñado de EPs y singles.

El tema está en que este disco en cuestión es tan bueno, que uno no puede evitar pensar en los excelentes trabajos que este dúo podría haber seguido dando, de no haberse roto su unión de forma tan prematura. Su sonido, aunque parecido al de bandas como Lightning Bolt, resulta verdaderamente único y difícil de enmarcar en un género concreto, aunque muchas veces se les designa con la etiqueta de dance punk (por contradictorio que ello pueda sonar).

El álbum es como una inyección de rock directa en vena, pues resulta muy corto (apenas 35 minutos) e intenso hasta el último suspiro. Arracando los motores con ‘Turn It Out’, y manteniendo un nivel desenfrenado hasta que ‘Sexy Results’ acaba de forma drástica con este álbum, que ha conseguido convertirse en pocos años en una pieza de verdadero culto entre los fanáticos del rock alternativo.

Me atrevería a señalar con los ojos cerrados cualquier canción del álbum para recomendarla, pues lo cierto es que prácticamente todas merecen la pena, manteniéndose como nexo de unión entre ellas la sucia pero irresistible música que entregan una batería y un bajo como únicos instrumentos, siempre combinados con el inseparable sintetizador de Jesse F. Keeler.

Un álbum que encierra una increíble capacidad de producir adicción, que te atrapa desde el primer momento y que es capaz de meter las ganas de bailar hasta en los cuerpos más pasivos. ¿Que no me creéis? Escuchad ‘Romantic Rights’ con los altavoces a todo volumen y decidme si no os dan ganas de saltar. Pues más, y mejor, en el resto del disco.

nota nueve con dosValoración final:

Todo un discazo el que se marcó esta pareja, una pieza imprescindible entre los rockeros de mentes abiertas, dispuestos a disfrutar con el ritmo machacón y descarado con que tocan estos canadienses, a lo largo de una irresistible descarga de música directa en vena como pocas vais a encontrar.

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Los hijos de Húrin, de J.R.R. Tolkien

Escrito por Gallego el 06 Mayo 2007

Portada española de 'Los hijos de Húrin'Cuando hace un mes me hacía con mi copia de ‘Los hijos de Húrin’, os prometí publicar un análisis en cuanto lo hubiera terminado, y con un poco de retraso, vengo para cumplir mi promesa. He de decir que siento predilección por Tolkien, a quien vengo siguiendo desde mi infancia, mucho antes de que Peter Jackson lo diera a conocer al gran público con sus adaptaciones cinematográficas.

Así pues, cuando allá por Septiembre se anunciara que una nueva obra póstuma del novelista inglés estaba en camino, me llevé una notable alegría, que se ha transformado en satisfacción moderada ahora que ya he dado buena cuenta de él. Como ya sabréis, al igual que con ‘El Silmarillion’ y ‘Cuentos inconclusos’, el encargado de “pelearse” con los miles de textos y borradores que Tolkien dejó tras su muerte, para así poder editar nuevas obras con que contentar a sus seguidores, ha sido su hijo Christopher Tolkien.

Y una vez más, el vástago editor nos demuestra su buen hacer ofreciéndonos una novela que, basándose en retazos, consigue tener la suficiente cohesión para ser considerado un producto bien acabado, mucho mejor en este caso que las otras dos obras póstumas que antes he citado, las cuales sí pueden llegar a hacerse algo caóticas durante sus complejos transcursos.

En ese sentido, ‘Los Hijos de Húrin’ sí que podría ser leída como una novela independiente y completa por sí misma, sin ser estricatemente necesario conocer el resto de la ingente obra de Tolkien para entender plenamente su historia trágica e intensa. En cambio, para quienes conocieran de antemano esta historia que ya se había relatado antes de forma más ligera, gran parte de la intensidad que contiene se perderá por conocer muchos de los detalles que se narran.

Y ése es precisamente el gran punto débil de este libro, pues aunque bien es cierto que se incluyen muchos detalles sobre la desdichada historia del linaje de Húrin que hasta ahora no habían sido publicados, en líneas generales la trama es la misma que muchos ya hemos leído y releído con anterioridad, siendo el único interés por tanto el acceder a ella de una forma algo más profunda.

Me ha gustado mucho la obra, pues ésta siempre ha sido una de mis historias favoritas de Tolkien, de las más humanas y profundas que escribió este escritor, pero la constante sensación de déjà-vu que provoca, con algunos párrafos que parecen directamente copiados y pegados, le hace perder muchos puntos.

Nota ochoValoración final:

No dejo de tener la sensación de que hubiera disfrutado muchísimo más de este libro de no haber leído nunca antes nada de Tolkien, pues me habría encontrado con una historia épica, profunda y apasionante; pero no era ésa mi situación, e imagino que a muchos de los que se acerquen a él les pasará lo mismo. Ya sabéis lo que hay.

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Una historia verdadera

Escrito por Gallego el 12 Abril 2007

Cartel de 'Una historia verdadera'¿Qué ocurre si juntamos al excéntrico director David Lynch con la tradicionalista productora Disney? Pues que obtenemos una película francamente buena, totalmente alejada del psicodélico repertorio del creador de ‘Dune’ o ‘Mullholland Drive’, entre otras, pero no por ello de peor factura. Con ‘Una historia verdadera’ encontramos al Lynch más llano y entendible, pero igualmente sublime.

Se trata de una road movie, esto es, una película que se desarrolla a través de un viaje en carretera, pero no en los vehículos que tradicionalmente son el eje central de este género, como coches o motocicletas, sino que en esta cinta el anciano protagonista recorrerá cientos de kilómetros encima de un cortacésped para visitar a su hermano, con el que lleva una década sin hablar por una vieja pelea.

A pesar de lo surrealista del planteamiento, el film está basado en una historia real (los norteamericanos son así), y a la hora de verla no resulta tan cómica como pudiera parecer, sino que nos encontraremos ante un drama intenso y patético por momentos, apoyado fundamentalmente en la magistral actuación del difunto Richard Farnsworth, quien encarna al maltrecho y plomizo anciano de una forma que llega a poner los pelos de punta en ciertas ocasiones.

El desarrollo general de la historia es francamente sencillo, limitándose a relatarnos las situaciones más o menos curiosas con las que se irá encontrando Alvin Straight, el protagonista, durante su curioso viaje por la América profunda, muchas de ellas resueltas con la moraleja facilona de turno (y aquí es donde se nota la mano de la Disney). Pero tranquilos, que la película no se deja caer en el sentimentalismo barato.

Una historia que se mueve casi tan lenta como el singular vehículo que conduce el protagonista, pero que resulta al mismo tiempo bella y sencilla, sin caras bonitas entre el reparto, ni frases para el recuerdo, con los estereotipos justos para ir tirando y la capacidad de calar hasta lo más hondo en cualquier espectador.

nota ocho con dosValoración final:

Quienes conozcan otras obras de Lynch deberán olvidarlas cuando se dispongan a ver este largometraje, sin duda el menos extraño de su carrera. Pero mereció la pena el cambio de registro, para así poder disfrutar de esta historia conmovedora, algo moralista por la vía fácil, pero muy recomendable en cualquier caso.

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Blue Öyster Cult - Agents of Fortune

Escrito por Gallego el 02 Abril 2007

Portada del 'Agents of Fortune'Si alguien temía que, por haber fichado para Hipersónica, iba a dejar de publicar análisis sobre discos de música, estaba muy equivocado. La rotación tradicional de críticas continuará, y para esta vez voy a remontarme tres décadas a atrás en el tiempo, a la época en la que el rock ‘n’ roll aún era un invento relativamente reciente, y había mucho por descubrir y experimentar en él.

De entre los muchos grupos de rock hoy considerados como clásicos, surgidos entre la década de los sesenta y los setenta, uno de los que menos reconocimiento reciben hoy en día, pese a su importantísima trayectoria, son los Blue Öyster Cult. Y no es porque esta legendaria formación haya sido olvidada ni mucho menos, pero sí es evidente que no recibe tan buena consideración como muchos de sus contemporáneos, a pesar de haber hecho méritos más que sobrados para ello.

Y el disco con el que en su momento les llegó el éxito a estos norteamericanos, que aún hoy sigue trabajando, fue este ‘Agents of Fortune’ de 1976, una excelente muestra de lo que es el hard rock en estado puro. El álbum quizás pueda sonar un poco suave desde el punto de vista rítmico hoy en día, pero a pesar de ello mantiene una fuerza e intensidad que difícilmente podrán ensombrecer los sonidos más pesados que surgieron a partir de los ochenta.

Con sus solos de guitarra limpios y directos, sus animados coros, la garra que desprende la voz de Eric Bloom y hasta los extraños efectos electrónicos que se asoman tímidamente en contadas ocasiones, este ‘Agents of Fortune’ supone un trabajo impecable en todas sus facetas, con temas tan geniales como la progresiva ‘Morning Final’, la potente ‘This Ain’t the Summer of Love’ o la inolvidable ‘(Don’t Fear) The Reaper’, probablemente el mayor éxito de la banda.

En resumidas cuentas, nos encontramos ante un trabajo muy fuerte pero que conserva un ritmo melódico envidiable, capaz de sonar a un mismo tiempo con toda la dureza y la suavidad de la música rock de los setenta, algo que tantos grupos han intentado después, sin lograr llegar ni a la suela de los zapatos a esta banda. Un verdadero clásico que no debería ser olvidado.

nota ocho con ochoValoración final

Por razones más que obvias, este disco no suena hoy tan rompedor como lo hiciera en el momento de su publicación, pero eso no tiene por qué ser algo necesariamente negativo. De hecho, creo que no lo es, y que los amantes del buen rock disfrutarán con este ‘Agents of Fortune’ enormemente, de una forma que pocos trabajos son capaces de lograr hoy en día.

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Cómo me convertí en un estúpido, de Martin Page

Escrito por Gallego el 25 Marzo 2007

No suelo yo leer novelas de carácter humorístico, a pesar de que, como a cualquiera, me encante eso de reírme. En general, me gustan los libros de pretensiones serias, aunque de vez en cuando no esté de más alguna excepción, como podría ser esta obra del relativamente desconocido Martin Page, muy sencilla de leer, aunque no por ello carente de transfondo y significado.

Y es que tras la aparente simplicidad de sus humorísticos párrafos, se esconde una fina ironía que apunta directamente a la concepción de sociedad que tenemos hoy en día en occidente, atacando sin la más mínima contemplación a la alienada civilización consumista en la que nos encontramos inmersos. A pesar de lo complejo que todo esto pudiera sonar, como ya os he dicho la novela se presenta desde un enfoque completamente divertido y cercano.

El libro nos relata la esperpéntica historia de Antoine, un joven extremadamente inteligente, pero con una ineptitud total a la hora de relacionarse con otras personas. Por culpa de su cerebro, siempre trabajando a un mayor número de revoluciones que la media, Antoine se ha visto abocado a sufrir un trato de incomprensión y aislamiento por parte de sus semejantes, quienes a pesar de mostrarse claramente menos capacitados que él, consiguen triunfar y salir adelante en la vida.

Así pues, tras fallidos intentos de poner fin a sus males por medio del alcoholismo e incluso el suicidio, para lo que llega a asistir a un curso de técnicas de suicidio, nuestro antihéroe llegará a la conclusión de que la única forma de conseguir integrarse en la sociedad y alcanzar así la felicidad que su raciocinio siempre le ha negado es convertirse en un borrego más, aparcar de forma temporal o definitiva su extraoridinario cociente intelectual y dedicarse a seguir a las masas por el camino de la ignorante aceptación.

Con ello, la novela nos irá relatando el cómico despropósito en el que se embarcará Antoine ante el asombro de sus pocos e igualmente singulares amigos, y que le llevará a sacrificar todos sus ideales para alcanzar la felicidad que aparantemente sí parecen tener quienes se limitan a seguir lo que dicta la sociedad de consumo.

A pesar de que en algunos momentos la obra toma tintes de panfleto comunista, las reflexiones que el autor pretende provocarnos de forma más o menos solapada entre las cómicas líneas de la novela bien merecen ser atendidas por cualquier persona, sea cual sea su pensamiento político. La excusa perfecta para reír un rato y además hacer un poco de autoanálisis personal.

nota sieteValoración final

La novela de Page no pasará a la historia de la Literatura ni como uno de los mejores libros humorísticos, ni como uno de los mejores escritos satíricos, pero sin embargo sus pocas páginas (160 en la edición que he tenido en mis manos) serán suficientes para ofrecernos una lectura amena e interesante. Muy recomendable para quienes gusten de mirar más allá de lo aparente, aunque ello implique ser criticado.

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Banderas de nuestros padres / Cartas desde Iwo Jima

Escrito por Gallego el 10 Marzo 2007

Carteles de 'Banderas de nuestros padres' y 'Cartas desde Iwo Jima'Sorprendente y altamente interesante la última propuesta del ahora director Clint Eastwood, quien con sus dos últimas películas ha querido narrar una misma batalla, la de la conquista de Iwo Jima durante la Segunda Guerra Mundial, desde los puntos de vista enfrentados de sus dos contendientes: la superpotencia invasora estadouniense, frente a la modesta defensa japonesa.

Por un lado, ‘Banderas de nuestros padres’ es una ácida mirada a la actitud norteamericana ante los sucesos acontecidos durante la conquista de la isla, centrándose en la enorme manipulación que tuvo lugar a través de la célebre fotografía que se tomó durante la batalla, con seis soldados estadounidenses izando la bandera de su país en lo alto del monte Suribachi.

Por contra, ‘Cartas desde Iwo Jima’, pretende ponernos en la piel de los sufridos soldados nipones, quienes sin apenas agua, municiones suficientes, ni ningún apoyo de la armada, hubieron de defender ese pequeño trozo de tierra sagrada en medio del océano, durante interminables días de batalla. Esta película está rodada íntegramente en japonés con subtítulos, excepto cuando habla algún americano en inglés, dotándole de un realismo y pasión impresionantes.

Después de haber visto ambas películas seguidas, he llegado a la conclusión de que lo mejor es realizar un análisis conjunto de ambas, pues aunque bien es cierto que pueden verse perfectamente por separado sin el más mínimo problema, creo que la forma de apreciar al máximo su valor es considerándolas como parte de un mismo todo. El orden de visionado creo que ya es lo de menos, aunque personalmente puedo decir que empecé por la versión americana de los hechos.

Las diferencias entre ambos largometrajes no se limitan al apartado argumental, pues la estética, el ritmo narrativo y el estilo en general difieren mucho entre ambas. Así, ‘Banderas de nuestros padres’ se nos presenta como un film visiblemente más próximo al estilo industrial norteamericano, mucho más directo y conciso, mientras que ‘Cartas desde Iwo Jima’ se inspira claramente en el estilo cinematográfico oriental, notablemente más lento, con planos cargados de simbolismo y siempre dando mucho más pie a la subjetividad del espectador.

Una diferencia muy evidente también entre ambas obras es la de la fotografía, mucho más oscura y por momentos casi monocromática en la versión japonesa, mostrando así cómo esta batalla tuvo un desarrollo y una conclusión mucho más brillante para los norteamericanos. Ambas películas intercalan para los papeles protagonistas a actores medianamente conocidos, con otros nada habituales, aunque en general todos realizan un trabajo francamente bueno, especialmente los del lado oriental.

nota ocho con uno‘Banderas de nuestros padres’

De las dos, esta es la película que menos se centra en el aspecto bélico de la batalla de Iwo Jima, y de hecho las escenas en la isla son minoría, transcurriendo gran parte del largometraje en los Estados Unidos. A pesar de lo que pudiera parecer por su título, no es ésta una obra destinada a ensalzar el orgullo patriótico, sino más bien al contrario, criticando sin contemplaciones las manipulaciones que los gobernantes de aquel país realizan para sacar sus guerras adelante. Muy interesante, aunque resulte la menos intensa de las dos.

nota ocho con tres‘Cartas desde Iwo Jima’

Ésta sí que puede considerarse como una película bélica en su totalidad, aunque su profundidad e intensidad emocional la alejan de muchas de otras obras del género. Narrada con un estilo mucho más oriental, lo que no será del agrado de todos, éste es en mi opinión el mejor largometraje de los dos, mostrando de una manera desgarradora la durísima situación de los soldados del ejército japonés, quienes ya sabían que morirían antes de desembarcar en la isla. El ritmo resulta un poco irregular por momentos, pero su factura general es impecable.

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Black Rebel Motorcycle Club - Howl

Escrito por Gallego el 05 Marzo 2007

Portada del 'Howl' de Black Rebel Motorcycle ClubEl día 1 de Mayo ha sido la fecha elegida por Black Rebel Motorcycle Club para la publicación de su cuarto álbum, titulado ‘Baby 81′. El primer single del álbum, ‘Weapon Of Choice’, ya puede ser escuchado en la portada de su web oficial. Así pues, he visto oportuno analizar su anterior trabajo, para que quienes no los conozcáis podáis ir abriendo boca de aquí a la llegada de su nuevo compacto.

A pesar de lo que pudiera parecer por el nombre de esta banda, más propio de un grupo de heavy metal ochentero, el sonido de esta formación norteamericana queda muy lejos del metal pesado. Su música ha variado de forma notable en los tres álbumes publicados, partiendo de un rock con tintes de punk muy robusto en su primer álbum, y evolucionando hasta uno mucho más suave en este ‘Howl’, cargado de influencias de lo más variopinto, con especial preponderancia del soul y el folk estadounidense.

Desde la canción de entrada, ‘Shuffle Your Feet’, un himno de corte gospel sureño que perfectamente podría estar sacado del animado coro de alguna iglesia afroamericana, hasta la melancólica ‘The Line’, encargada de cerrar el tracklist, podremos disfrutar de uno de los álbumes de rock más variados y pintorescos de cuantos vamos a poder escuchar. También tendrán cabida en este abanico de sonidos el country de la adictiva ‘Ain’t No Easy Way’ o el indie de carretera de ‘Complicated Situation’.

Sáltandose todos los convencionalismos de la forma más elegante, la banda se atreve a jugar con coros, armónicas, palmeados y guitarras acústicas, dotando a este disco de una variedad sonora que alcanza unos límites verdaderamente amplios, y que presenta momentos sombríos y que podrían estar especialmente pensados par escuchar en tardes lluviosas, en clara contraposición con otros que parecen querer levantarnos de la silla y ponernos a cantar por la calle.

Desde luego, no es éste un disco hecho para los rockeros más puristas, no resulta especialmente brillante desde el punto de vista técnico y tampoco cuenta canciones que vayan a quedar para la historia de la música. Ni falta que le hace, pues está claro que no era ése el propósito de los chicos de Black Rebel Motorcycle Club cuando lo concibieron. Sin embargo, ‘Howl’ es uno de los trabajos más sorprendentes, variados y agradables de oír que se han compuesto en años.

nota ocho con sieteValoración final:

Este trabajo es verdaderamente único, y por más que busquéis no vais a encontrar un disco de rock mínimamente parecido a él, ni siquiera entre la propia discografía de este grupo. Esto podrá suponer una virtud para unos, y una desventaja para otros, de los cuales me compadezco. Si no eres lo suficientemente purista como para negarte a los inusuales atrevimientos sonoros de este álbum, lo más probable es que acabes irremisiblemente atrapado por él.

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Jaque mate, de Jostein Gaarder

Escrito por Gallego el 25 Febrero 2007

Portada de 'Jaque mate'Ya he analizado con anterioridad otras novelas del escritor y filósofo Jostein Gaarder, uno de mis autores favoritos y del que he leído casi todas sus obras traducidas al castellano. Sin embargo, en nuestro país la mayoría de la gente mira receloso a este noruego, debido a que uno de sus libros es de lectura obligatoria en muchas escuelas, razón suficiente para que muchos lo desprecien por sistema.

Sin embargo, su obra encierra unas cuantas perlas de la mejor calidad, desconocidas para el gran público, en parte también porque sus libros siempre han sido catalogados para público juvenil, cosa que no tiene por qué ser necesariamente así. Más bien al contrario, pienso que sus novelas pueden ser tan instructivas e interesantes para el lector más jovencito, como para el más curtido, pues aunque quizás no gocen de la profundidad de otras obras de corte filosófico, sí cuentan con historias interesantes y conmovedoras como pocas.

Conocedora de mi afición por Gaarder, una buena amiga me regaló estas pasadas Navidades su última publicación llegada a nuestro país, con un título enteramente atractivo pero engañoso, pues no se trata de una novela basada en el mundo del ajedrez. ‘Jaque mate’ es una recopilación de 64 textos (tantos como escaques hay en un tablero de ajedrez) extraídos de sus novelas, algunas de ellas inéditas en España, como ‘El diagnóstico’.

Dichos fragmentos están interrelacionados entre sí como si de las casillas de un tablero de ajedrez se tratasen, alternando textos de varias páginas de duración, impresas en color negro, con citas de unas pocas frases, con texto en color rojo. Argumentalmente esta conexión no queda tan clara, aunque sí que están ordenados de forma que, quienes no hayan leído sus libros, puedan entenderlos perfectamente.

Analizándolo desde el punto de vista de quien ya había conocía muchos de los fragmentos elegidos, he de decir que el libro se me ha hecho especialmente interesante, pues al leerlos fuera del contexto que forma la obra original de cada uno de ellos, he conseguido apreciar ideas y conceptos que en su momento se me escaparon por completo. Por contra, para quien sea un advenedizo entre los escritos de Gaarder, creo que podrá encontrar en esta atractiva recopilación una buena excusa para empezar a disfrutar de su obra desde ya mismo.

nota ocho con tresValoración final:

Como ya he explicado, no se trata de una novela más del filósofo noruego, sino una selección realizada por él mismo entre sus obras, como si de un episodio de recopilación de serie americana se tratase. Sin embargo, la idea funciona francamente bien, suponiendo una nueva forma de entender estos textos para quienes ya los conocíamos de antemano, y una excelente puerta de entrada para quienes aún no hayan accedido al mundo de Gaarder.

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Pequeña Miss Sunshine

Escrito por Gallego el 18 Febrero 2007

Cartel de 'Pequeña Miss Sunshine'Hay que ver lo mucho que puede llegar a engañar un nombre, y el grave error que puede ser prejuzgar a una obra por el título que sus creadores tuvieran a bien ponerle. Y es que al leer el nombre de este largometraje, cualquiera podría caer en el error de pensar que estamos tratando con uno más de los facilones bodrios con que la industria cinematográfica americana nos bombardea, año tras año.

En lugar de eso, nos encontramos ante una película francamente diferente a lo habitual, en absoluto transgresora, pero sí lo suficientemente fresca como para poder verla de principio a fin sin llegar a temer en ningún momento que pueda caer en los clichés facilones de la comedia familiar de hoy en día. De hecho, más bien lo que Jonathan Dayton y Valerie Faris, sus directores, pretenden, es burlarse de dichos convencionalismos, aunque sin llegar resultar por ello totalmente críticos.

Y para conseguirlo, sin duda el mejor arma con el que cuentan es el elenco de personajes que protagonizan la obra, tan particulares que resulta imposible no reírse al verlos juntos: el padre fracasado que da cursos sobre el éxito personal, el abuelo que esnifa cocaína, el tío gay que intentó suicidarse tras ser abandonado por su amante, el hijo que ha hecho voto de silencio para entrar en la escuela de pilotos, la hija más bien normalita que pretende ser reina de la belleza y la madre que debe cargar con todos. Una familia desequilibrada donde las haya, perfectamente encarnada por los actores elegidos para cada papel.

Ante la inesperada selección de la pequeña Olive para participar en el concurso Pequeña Miss Sunshine, que se celebra a miles de kilómetros del hogar de la familia, éstos se verán abocados a iniciar un viaje de tres días en una vieja furgoneta Volkswagen de las de toda la vida, durante el cual sufrirán lo indecible para llegar hasta California y cumplir el sueño de la niña.

A pesar de que los diálogos pueden resultar algo repetitivos en algún momento, con frecuencia conseguirán arrancarnos alguna que otra risa, y las esperpénticas situaciones que se producirán durante el trayecto resultarán a un mismo tiempo divertidas y lamentables, oscilando así de forma brusca entre la alegría y la pena, sin resultar por ello el guión nada forzado o brusco.

En general, la película está muy bien llevada por sus creadores, y supone un ligero soplo de aire fresco para quienes ya estén cansados de ver cómo este género (y otros tantos) han sido trillados de forma sistemática por Hollywood. No se trata de la comedia definitiva, y tampoco pasará a la historia como una gran road movie, pero sí resulta lo suficiente interesante como para divertirnos sin recurrir a lo mismo de siempre.

  • nota ochoValoración final:

  • Aunque uno no pueda evitar tener la sensación tras ver esta película de que se queda a mitad de camino en su intención de resultar crítica, sus bondades como comedia capaz de divertir a todo tipo de público quedan fuera de toda duda. Lo suficientemente diferente como para convencer a los ya cansados de ver siempre lo mismo, y todo lo sencilla que los aficionados a lo más convencional pudieran desear.

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    Liquid Tension Experiment

    Escrito por Gallego el 11 Febrero 2007

    Portada del 'Liquid Tension Experiment'Cuando empleamos la expresión supergrupo no estamos refiriéndonos a una banda que, de buena que resulta, merezca tal calificativo, sino que con ella se definen a los grupos que se forman al unirse una serie de artistas pertenecientes a distintas formaciones ya consagradas, bien para originar un nuevo proyecto estable, o bien para grabar algún disco aislado.

    En la historia reciente de la música se han dado muchos de estos llamados supergrupos, pero en mi opinión ninguno puede compararse a éste que hoy os presento. Y es que los cuatro genios que se dieron cita allá por el año 1998 para la grabación de este disco pueden ser considerados como lo mejorcito que ha dado el rock progresivo de las últimas décadas, dando como resultado una pieza maestra de la música instrumental, sencillamente imprescindible para cualquier amante del rock más elaborado y perfeccionista.

    Capitaneando el barco tenemos a Mike Portnoy el incomparable batería de Dream Theater, quien fue el encargado de elegir, a petición de su discográfica, a los otros tres valientes que, junto a él, formarían Liquid Tension Experiment. Para manejar la guitarra decidió no irse muy lejos, quedándose con su amigo y compañero en Dream Theater, John Petrucci. Eso sí, con el bajo tampoco se conformó con poco, invitando al gran Tony Levin para tal efecto. Finalmente, a las teclas nos encontramos con Jordan Rudess, actual miembro de Dream Theater, aunque dedicándose a otros menesteres en el momento de la grabación de este álbum.

    Con semejante plantel de virtuosos, lo difícil es que hubiera salido un disco malo de ahí, y por suerte no fue así. Lejos de eso, nos encontramos con nueve canciones que demuestran lo lejos que es capaz de llegar un ser humano con un instrumento en sus manos, haciéndose en algunos momentos sencillamente increíble pensar que lo que estamos oyendo esté siendo interpretado por personas como tú y como yo, con sólo dos manos en el cuerpo y cinco dedos en cada una de ellas.

    Y es que el sublime nivel que alcanza cada uno de los artistas de esta banda hará que quedemos boquiabiertos en más de una ocasión, y más de dos. Sólo con oír los primeros segundos de ‘Paradigm Shift’, la canción que da comienzo el álbum, la inmensa cantidad de notas que entrarán por segundo a través de nuestros oídos harán que tengamos que echarnos las manos a la cabeza de la impresión, y la cosa seguirá con la misma fuerza hasta concluir con la deliciosa ‘Three Minute Warning’.

    Precisamente esta densa complejidad sonora puede suponer su mayor desventaja de cara a oyentes menos acostumbrados a una música que consta de tantas “capas”, superpuestas unas sobre otras de una forma sublime, pero muy difícil de desenrredar durante los primeros accesos al disco. Con el paso del tiempo, nos iremos dando cuenta de que precisamente esta infinidad de texturas suponen el mayor potencial de ‘Liquid Tension Experiment’, pues cada vez que lo pongamos a sonar podrá parecernos un disco diferente, según a qué rama sonora decidamos prestar mayor atención.

    Unas veces podremos centrarnos en disfrutar de los imposibles riffs de guitarra, o quizás prefiramos deleitarnos con las melodiosas notas de piano, en otras puede que el cuerpo nos pida la acción que ofrece el genial Portnoy a la batería, o puede que en algún momento queramos quedarnos embobados con el perfecto sonido que desprende el bajo. Y también podemos difrutarlo todo en cojunto, como no. Puede que todo esto suene muy difícil para lo que, a fin de cuentas, no deja de ser un simple disco; pero creedme, vais a disfrutar de pocas experencias musicalmente más gratificantes que ésta.

  • nota nueve con cincoValoración final:

  • Desde el punto de vista técnico, estamos hablando de uno de los álbumes más perfectos que se han visto jamás, con unos temas ejecutados de forma magistralmente milimétrica por cuatro verdaderos virtuosos del género. Para aquellos poco dados a la complejidad que aporta el sonido progresivo, el compacto podrá resultar francamente inaccesible en un primer momento, pero si sois de los que se deleitan con un instrumento verdaderamente bien manejado, disfrutaréis con este disco como con pocos.

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