Escrito por Gallego el 16 Mayo 2006
Dos pretendientes y una sola novia, eso es lo que (para nuestra desgracia) tenemos aquí. Como muchos ya sabéis, ahora mismo hay dos candidatos para suceder al actual formato estándar de vídeo, el no tan antiguo DVD. Desde que ambos se presentaron allá por el 2002, han habido decenas de acercamientos y alejamientos entre las facciones que defienden a cada uno de ellos; pero a día de hoy, cuando su llegada ya es inminente, las posturas se encuentran más alejadas que nunca. Y dado que hay verdaderas bestias detrás de cada grupo, parece impensable que alguno de ellos vaya a ceder.
¿Consecuencias de esto? Que como no llegue a darse un único estándar, tal y como hay en esta generación, los únicos perjudicados van a ser nuestros bolsillos. Quizás me equivoque, no lo sé, pero sí que puedo decir que la cosa está muy malita actualmente. Aun así, creo que todavía habrán de pasar unos años antes de que el actual DVD pueda darse totalmente por jubilado, y hasta entonces dudo mucho que me decida a renovarme.
El que estos nuevos soportes sean capaces de multiplicar tantísimo su capacidad de almacenamiento con respecto a los actuales DVDs responde al cambio del láser rojo por el láser azul-violeta, mucho más preciso. No sabemos pues quién conseguirá imponerse (de haber alguien que lo haga), pero para que vosotros, mis apreciados lectores, podáis conocer un poco mejor qué es lo que se avecina, aquí os dejo con este pequeño resumen de lo que actualmente ofrece cada formato:

Blu-ray Disc:
A la cabeza del grupo de apoyo a este soporte se encuentra la poderosísima Sony, actual reina del ocio electrónico, y junto a ella marchan otras empresas del sector como Panasonic, Philips, Hewlett-Packard, LG, Apple, y las productoras cinemátográficas Disney, Vivendi Universal y Twentieth Century Fox. La capacidad de estos discos oscilará entre las 25 GB para los discos de una capa, y las 54 GB para los de doble capa, siendo en este apartado ampliamente superior al HD-DVD. Pero uno de sus mayores caballos de batalla será, sin duda alguna, la decisión de Sony de adoptar estos discos como el formato para los juegos de su futura PlayStation 3.
Entre las contras de este sistema se encuentra que, por defecto, el lector Blu-ray no es retrocompatible con los actuales DVDs, por lo que los futuros reproductores de este soporte sólo serán capaces de leer los actuales discos ópticos si el fabricante de los mismos lo incluye en sus características. Además, el coste de fabricacion de estos discos es sensiblemente superior a los de su competidor, y esto es algo que repercutirá notablemente en el precio final de venta.
HD-DVD:
La mayor ventaja con que parte este sucesor “oficial” del actual DVD es que cuenta con el apoyo total del DVD Forum, la organización de empresas encargadas de la creación del actual estándar. Es por ello que, en primera instancia, ya podemos decir que todos los reproductores de HD-DVD (siglas para High Definition DVD) contarán con la casi imprescindible retrocompatibilidad. Las menores capacidades de almacenamiento para este soporte variarán de 15 GB a 30 GB, aunque ya hay anunciados modelos de tres capas con hasta 45 GB.
El principal promotor de este soporte es Toshiba, aunque su mayor fuerza podría estar en el apoyo total de Microsoft hacia el mismo, además de productoras de la talla de Warner Bros, Paramount Pictures o New Line Cinema. Además, como ya se ha dicho anteriormente, la adaptación a este formato resultará más barata tanto a los fabricantes como a los consumidores. Para completar el morbo del asunto, Microsoft ha anunciado recientemente una ampliación para su Xbox 360 capaz de hacer ver películas en HD-DVD en la misma. La guerra está servida.