Escrito por Gallego el 14 Junio 2006

Cuando Sony anunció los precios de su consola de nueva generación, muchos nos echamos las manos a la cabeza. Y es que 500 y 600 euros, según la versión adquirida, pueden suponer un coste realmente excesivo para el usuario medio que pretender hacerse con una PlayStation nueva. Lo más sangrante de todo esto es que Sony no ha tenido en cuenta que el Euro al cambio está muy por encima del Dólar, y en Estados Unidos la videoconsola va estar valorada en las mismas cifras. Aproximadamente, a ellos les saldrá 120 euros más barata.

Pero a alguien se le ha encendido la bombilla y ha sabido cómo convertir esta tremenda desventaja monetaria en un factor a nuestro favor. Y es que dado que Sony decidió no incluir barreras regionales en su PlayStation 3, esto es, que los juegos adquiridos en cualquier parte del mundo podrán funcionar cualquier consola, ¿por qué no aprovecharlo? Si os ponéis a echar cuentas, importando la consola desde los USA, y aun restándole los gastos de envío, el ahorro debería rondar los 100 euros.

El mayor inconveniente de todo esto reside en que el transformador no será compatible con la corriente eléctrica europea, por lo que habría que hacerse con un adaptador, el cual no debe incrementar excesivamente el coste de la compra. Fuera como fuese, el balance eonómico es más que positivo, así que si alguno de vosotros es incapaz de esperar hasta que Sony se decida a rebajar el precio de su máquina (lo cual aconsejo yo), esta opción os puede resultar verdaderamente efectiva.

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