Escrito por Gallego el 13 Noviembre 2006

Saturday Night Wrist, de DeftonesA pesar de los interesantísimos discos que este año nos ha ido dando, con regresos tan notables como los de Iron Maiden, The Mars Volta, Muse o Tool, por encima de todos esos nombres, el disco con que más impaciencia he esperado recibir este año ha sido éste, el quinto lanzamiento de estos californianos, desde que publicaran el prescindible ‘B-Sides & Rarities’.

Y no es para menos tanta expectación, pues estamos hablando de la que presumiblemente es la banda de nu metal más grande del momento, ahora que Korn se dedica a hacer el gilipollas, dicho pronto y mal. ¿Y ha merecido la pena esperar? Sin duda que sí, pues nos encontramos ante el que claramente es el disco más profesional y completo de su carrera, ampliando en varios enteros el espectro musical que hasta ahora habían seguido, en una muestra clara de madurez por parte del grupo.

Deftones ha sido desde siempre un grupo muy dado a la experimentación, a la innovación en mayúsculas; pero todo lo que habían hecho hasta ahora se queda corto en ese sentido, con respecto a lo que encontraremos en este compacto: ‘Pink Cellphone’ roza peligrosamente el pop electrónico, ‘Beware’ es probablemente el tema más progresivo que ha dado la banda y hasta encontramos un interludio instrumental titulado ‘U, U, D, D, L, R, L, R, A, B, Select, Start’, el nombre más freak que le he visto jamás a una canción.

El resto de pistas del compacto siguen en su gran mayoría el estilo de rock marcadamente más melódico y elaborado al que la banda se ha ido convirtiendo con el paso de los años, aunque encontramos un par de temas como ‘Rats! Rats! Rats!’ y, sobre todo, ‘Rapture’ que recuerdan claramente a esos ruidosos Deftones de digestión pesada que tanto disfruté en sus primeros discos, y que tanto echo de menos ahora.

Ponedle como guinda al pastel ‘Kimdracula’, una de las mejores canciones de la historia del grupo, y el resultado será uno de los discos de rock alternativo más completos que se han oído en los últimos años. La sensación final que el álbum da tras haberlo oído es de elaboración, de meticulosidad; no cuenta con temas pegadizos y que vayas a seguir tarareando durante horas, pero sí es lo suficientemente variado y completo como para poder escucharlo infinidad de veces sin cansar lo más mínimo.

  • Nota ocho con ochoValoración final:

  • Antes de encarar por primera vez este álbum, me conciencié a mí mismo de que los Deftones de la antigua escuela no volverían, que ésa es una fase que quedó en el pasado. Partiendo de esa premisa, he podido disfrutar de un disco verdaderamente polifacético, aportando cada una de las canciones del mismo algo nuevo e inexistente hasta ahora en anteriores trabajos de la banda. Una obra con muchas capas a analizar y a la que merece la pena escuchar detenidamente, pero en la que se echa en falta algún tema más rompedor.

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