Escrito por Gallego el 21 Agosto 2007

Portada de Peace, Love, Death MetalSi te gusta el hard rock americano de los últimos años probablemente conozcas a Josh Homme. Si te gusta el stoner rock es seguro que lo conoces. Y si lo conoces, deberías saber que además de un excelente cantante y guitarrista, también tiene tiempo para aporrear la batería en una de las bandas más curiosas, interesantes y desconocidas del panorama.

Los Eagles of Death Metal son de todo… menos death metal. No hay más que poner en marcha este ‘Peace, Love, Death Metal’, su disco debut, y dejar que el bigotudo Jesse Hughes empieze cantando ‘I Only Want You’ para comprobar que esta banda no opta por los convencionalismos. Ni ellos mismos se toman en serio (ese nombre, esa estética), y eso es lo mejor de la banda.

Desenfado puro, diversión y mucho ritmo es lo que desprenden las quince canciones que conforman el trabajo, todas ellas de dos a tres minutos de duración, y tan directas como una flecha. El rock de los artificios y las hipérboles no tiene cabida en este disco de la que se autoproclama como la banda más sexy del mundo, a la que se le nota al instante lo bien que se lo pasan haciendo música.

La revisión que hacen con ‘Stuck in the Metal’ de los Stealers Wheel se sale, pero no le andan a la zaga otros temazos como ‘Kiss the Devil’ o ‘So Easy’. Ninguna de ellas brilla por su complejida ni por su profundidad artística, ni falta que les hace. Podríamos decir que su música es como el hijo bastardo que hubiera nacido después de que, durante una noche de juerga, el rock garajero se hubiera liado con el blues tras una buena sesión de whisky. Y qué bien les queda.

nota ocho con nueveValoración final:

A esta banda sencillamente hay que descubrirla. Y una vez que la descubras, ya quedarás enganchado por completo a ella, a su desenfado y su buen hacer. Nada mejor para empezar con ellos que este adictivo y brillante disco, que tras unos minutos os hará preguntaros cómo habéis podido pasar tanto tiempo sin él.

Artículos relacionados: