Escrito por Gallego el 12 Enero 2007

Logo del navegador web OperaCasi me da hasta vergüenza admitirlo, después de todo el follón que he dado a familiares, amigos y lectores habituales o esporádicos de este blog, con que os usaráis el navegador Firefox para acceder a Internet. Pero así es, después de mis primeras tentativas de abandono, finalmente me he decidido a dejar de usar el genial programa de Mozilla… Porque hay otro mejor. Y me refiero a Opera, claro.

Lo cierto es que ya sabía de sobra que Opera es superior a Firefox desde hace tiempo, pues de hecho siempre lo he tenido instalado en mi equipo para comprobar que mis páginas webs se visualizaban correctamente en él. Pero más por cuestión de convicciones que otra cosa, ya que siempre he defendido a capa y espada al navegador de Mozilla y su condición de software libre, había preferido no adentrarme profundamente en el uso de Opera, un programa de código cerrado.

Pero finalmente he tenido que rendirme a la evidencia: Opera es más rápido, es más estable, es más seguro y respeta todavía mejor los estándares de diseño que Firefox (esos mismos estándares que Internet Explorer ni siquiera sabe que existen). Además de esta superioridad general en todos los aspectos, cuenta con opciones tan estupendas como un top 10 de páginas más visitadas, un gestor de descargas bastante decente, o una utilísima barra de snippets, mucho más completa que la que incluye Flock, por ejemplo.

La gran pérdida son, claro está, las extensiones, una de las mayores ventajas que le aporta el disponer de código abierto a Firefox, con una gran comunidad detrás de él desarrollando add-ons. Opera intenta suplir esta falta con los llamados Widgets, entre los que si bien es posible encontrar bastantes herramientas interesantes, no pueden equipararse ni en cantidad, ni en calidad, a las que hay disponibles para el navegador de Mozilla.

Además de ello, cuenta con otros pequeños inconvenientes, como son un manejo ligeramente inferior de las páginas web programadas en Ajax, algo en lo que Firefox ha demostrado llegar a desenvolverse con bastante soltura. Otro aspecto negativo es que las barras de tiempo que acompañan los vídeos en Youtube no muestran cuánto ha sido descargado del archivo hasta que está completado, lo cual puede hacerse algo tedioso.

Pero está claro que el navegador perfecto no existe (al menos por ahora), así que dejando a un lado estos pequeños puntos negros, creo que Opera es sin duda la mejor herramienta de la que podemos hacer uso para acceder a la Red. Naturalmente, seguiré defendiendo y recomendando el uso de Firefox, o de cualquier otro navegador que se tome medianamente en serio su cometido, pero desde ahora mi primera preferencia será Opera. Así pues, a todos los que os hubierais decidido a usar Firefox anteriormente por recomendación mía, ahora os aconsejo que probéis por unos días esta alternativa. Después, ya me contaréis.

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