Escrito por Gallego el 09 Agosto 2007

Poster de Pura formalidadLo que uno suele buscar en una película es, princpipalmente, un buen argumento, una historia que resulte lo suficientemente interesante para mantenernos atentos a la pantalla durante una, dos o más horas. El resto de elementos ya pueden flojear más o menos, pero si la historia es sólida, merecerá la pena. Sin embargo, aquí tenemos un ejemplo que viene a contradecir esa premisa.

Y es que el transcurso de la trama detrás de esta película del Giuseppe Tornatore menos sensiblón apenas da para mantenerse sobre mí mismo, plagado de ambigüedades pretendidas que emborronan una cinta que podría haber quedado mucho mejor a ese respecto. ¿Pero qué hace sin embargo de esta una película muy recomendable? Sin duda, el grandísimo duelo interpretativo que mantienen sus dos protagonistas: Gerard Depardieu y Romans Polanski.

El primero, un escritor de fama internacional que ha sido encontrado en plena noche huyendo cerca de la escena de un homicidio en un remoto pueblo de provincia, y el segundo el comisario de policía que se encargará de interrogar al sospechoso, con la sorprendente coincidencia de que es un ferviente seguidor de su obra. Todo ello en una cochambrosa comisaria de policía que es casi tan protagonista como los actores.

A partir de aquí, se desarrolla un frenético duelo en el que la magistral actuación de estos dos monstruos sólo se ve interrumpida por la intervención de algunos pocos protagonistas secundarios y por las inclemencias climáticas. Pero nada más que eso, nada más que ellos dos, entablando una lucha dialéctica con la comisaría como único escenario, en la que el astuto investigador y el confundido escritor juegan constantemente al ratón y al gato.

Una puesta en escena sencilla y claustrofóbica, muchos y muy confusos flashbacks, una gran banda sonora del infalible Ennio Morricone y el resultado es una película que, aun apesar de esos cuantos puntos débiles en la historia, consigue sin embargo resultar un verdadero espectáculo para el espectador.

nota siete con nueveValoración final:

‘Pura Formalidad’ es una gran película, intensa hasta el último momento aun apesar de su modesto planteamiento, gracias al sublime trabajo de los dos protagonistas y a la gran labor realizada en la ambientación del film. Sin embargo, a uno le queda la sensación de que podría haber dado mucho más de sí, de no ser por esos momentos en los que la trama parece ir hacia atrás en vez de adelante, los cuales tienen pinta de ser más bien intencionados y no simples deficiencias.

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