Escrito por Gallego el 09 Junio 2006

En lo que a gustos musicales se refiere, soy rockero por definición y metalero por convicción, pero eso no quita para que también sepa apreciar la calidad que puedan atesorar obras de otros géneros distintos. Y el trabajo de Rob Dougan, uno de los mejores compositores de electrónica que he tenido la suerte de gozar, es el mejor ejemplo de por qué no todo tiene que ser rock en esta vida.

Sí, lo reconozco, yo también era de aquellos que hace unos años decía eso de: “la música electrónica es mierda, si no está tocado con auténticos instrumentos no lo quiero”, pero el tiempo ha sabido ponerme en mi sitio. Aunque la cantidad de discos de este estilo ocupe un porcentaje realmente bajo en mi colección particular, hay algunos como este “Furious Angels” que gozan de un lugar privilegiado en la misma. Y es que la calidad compositiva que encierra este doble compacto es dificilmente igualable.

Estoy seguro de que prácticamente todos los que leéis estas líneas habéis oído ya alguna vez algo Rob Dougan, aunque no lo sepáis. Y es que este genio ha saltado a la fama gracias a que sus composiciones han aparecido en las bandas sonoras de toda la trilogía “The Matrix”, en “Blade” y en otras muchas. Pero a pesar de poseer tal prestigio, este compositor sólo ha editado este único LP, además de una buena cantidad de singles.

Aunque ya he dicho que este disco podría clasificarse como electrónica, estaría faltando a la verdad si me quedara sólo en eso, pues son muchas más las fuentes de las que el autor bebe: música clásica, blues, rock sinfónico y otros muchos estilos, dando lugar a una mezcolanza que le hace dificilmente comparable a cualquier otro trabajo. Desde el punto de vista sonoro cuenta con una producción impecable, en la que podemos observar un altísimo grado de perfeccionismo en cada una de las composiciones por parte de Dougan. El colega sólo ha sacado un disco, pero nadie podrá decirle que no se lo trabajó bien.

Como ya he dicho antes, se trata de un doble compacto: el primero contiene los temas originales en sí, quedando el segundo para versiones instrumentales de los mismos. Y la verdad es que se me hace difícil decidir cómo me gustan más las canciones, porque en cualquiera de las dos versiones presentadas disfrutaremos de un trabajo genial de principio a fin, tremendamente emotivo e inspirado.

  • Valoración final:
  • Este tipo de discos no se puede recomendar a un grupo particular de aficionados a la música, porque está hecho para que lo disfrute cualquier amante de un sonido bien trabajado e interpretado. Te puedo asegurar que no te arrepentirás de concederle una oportunidad.


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