Escrito por Gallego el 14 Octubre 2006

Portada de Cities, de The Cat EmpireQuienes vengan siguiendo mis recomendaciones musicales desde hace tiempo quedarán sorprendidos (gratamente o no, eso ya depende de cada uno) con el análisis que ahora me dispongo a realizar, pues The Cat Empire no encaja en absoluto con el tipo de discos que suelo comentar aquí, siendo la gran mayoría de éstos de rock o metal, con muy contadas excepciones.

Y es que ciertos discos atesoran una calidad tan alta, que las clasificaciones genéricas que de ellos se hagan sobre el papel (o, en este caso, sobre la web), resultan totalmente irrelevantes. Y digo esto porque si yo ahora os hago una lista de los múltiples estilos musicales que se entremezclan a la perfección en este álbum, más de uno y más de dos arrugarán la nariz con desprecio, cuando lo cierto es que sería un error menospreciar a esta genialidad por ello.

Aunque es difícil, voy a intentar definir este álbum: es una mezcla de jazz y rock, con toques de funky, ska y algo se salsa. ¿Es posible fusionar más? No lo sé, pero el resultado de todo ello es incuestinablemente bueno y agradable a cualquier oído libre de prejuicios, y dispuesto a disfrutar de la música por su calidad artística y no por el género que la define. El trabajo de estos australianos es bueno, muy bueno, es original, agradable y ligero de oír, sin excesivas complicaciones pero con mucha maestría.

A lo largo de trece canciones, se realizará un genial despligue de guitarra, trompeta, piano, violín, cello, batería y otros tantos instrumentos, dando lugar a canciones extremadamente pegadizas, variadas y originales. Compuesto como un tributo a la ciudad natal de estos músicos, Melbourne, cabría destacar entre el repertorio a temas como ‘Down on the 303′, ‘Song for the Day’ o la sencillamente genial ‘Anymore’.

Cierto es que presenta algunos altibajos o momentos prescindibles, pero no son ni tantos ni tan llamativos como para empañar la notable calidad de la obra, una de las más gratas sorpresa (musicales) que me he llevado este año. El disco es verdaderamente adictivo, pues llama a esucharlo una y otra vez, y a seguir tarareándolo sin remisión al acabar de disfrutarlo. Bien merece convertirse en una excepción entre colecciones de estilos musicales alejados a éste.

  • Nota ocho con tresValoración final:

  • Sin duda, este álbum supondrá todo un descubrimiento para aquellos que se atrevan a darle una oportunidad, por la frescura, originalidad y desenfado a la hora de hacer música que demuestra este sexteto. Un disco que no pretende ser más de lo que es: música ligera pero de gran calidad. En serio, escuchadlo.


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