Escrito por Gallego el 02 Julio 2006

El silicio, semiconductor por excelencia de la era de la electrónica, es uno de esos materiales de cuya desaparición se viene hablando desde hace años, pero que sin embargo demuestra estar más vivo que nunca con el anuncio de un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia e IBM, los cuales han conseguido batir el récord de velocidad de operación de un microchip.

La brutal marca de 500 GHz (para que os hagáis una idea, eso supone un impulso cada dos billonésimas, con “b”, de segundos) ha sido alcanzada gracias a la aleación del silicio con otro famoso semiconductor, el germanio. Para evitar el terrible sobrecalentamiento que esta frecuencia de trabajo provocaba en los transistores, se empleó una refrigeración por helio líquido que rebaja el micro a unos refrescantes -268,65 grados, aunque según los investigadores consiguieron alcanzar los 300 GHZ a temperatura ambiente, lo cual tampoco está nada mal.

Fuera de lo curioso que resulta el dato en sí, las posibles aplicaciones prácticas de esta evolución tecnológica se aventuran escasas a corto o medio plazo, y es que el ya nombrado problema de sobrecalentamiento resulta demasiado excesivo para obviarlo. Además, hay que tener en cuenta que esta prueba se realizó con procesos mucho más sencillos que los que calcula un procesador “de verdad”. Lo desarrolladores del experimento han comentado que esperan poder verlo aplicado a tecnologías de comunicación por banda ancha durante la próxima década, lo cual sólo nos afecta indirectamente a nosotros. Lo positivo es que, dado que la tecnología empleada para manufacturar estos chips de aleación es similar a la empleada con los actuales micros de silicio, su posible implatación en equipos domésticos a la larga no resulta un sueño.


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