Escrito por Gallego el 07 Junio 2006

Uno de los primeros análisis que realicé tras el nacimiento de ChochitoPelao fue a la película en la que se basa esta magistral novela gráfica. La adaptación fílmica llevada a cabo por James McTeigue me encantó, y así lo reflejé en dicho artículo. Pero lo cierto es que, tras hacerme con la obra escrita poco tiempo después, he de decir que ahora reduciría sensiblemente la nota que le di al filme.

No es que ahora me parezca un mal largometraje, ni mucho menos. Sigue siendo un excelente thriller político totalmente recomendable a aquellos que gusten de temáticas como las de “1984″ o “Un mundo feliz”… Pero ahora no puedo evitar verla como una mala adaptación. Después de haber gozado lo indecible con las más de 300 páginas que constituyen este cómic, me doy cuenta de que éste podía haber dado mucho muchísimo más de sí en la gran pantalla.

Sin duda, lo primero que me impresionó al ponerme ante sus viñetas fue su tremenda crudeza. ¿La dulce Evey es aquí una desvalida prostituta? Pues sí, el primero de los muchos detalles “olvidados” en el paso a los 35 mm, supongo que para hacerla accesible a un ratio mayor de público. Una sensación de inhumanidad se extiende de manera constante por la obra, por cada uno de los retorcidos personajes que le dan vida, por cada una de las deprimentes calles en las que transcurre. Una constante bofetada en la cara del lector y un aviso a la sociedad de cuál no debe ser el camino a seguir durante los próximos años.

Tanto el trabajadísimo guión de Alan Moore, como el sucio y hasta desagradable dibujo de David Lloyd forman una síntesis casi perfecta que dan como resultado un cómic que no dejará indiferente a ningún lector. Nos encontraremos ante una complicada sucesión de personajes a quienes la situación dictatorial bajo la que viven les ha llevado a convertirse en seres crueles y mezquinos, dispuestos a lo más ruin por conseguir sus intereses. Y entre todos ellos se alzará una grito de esperanza, libertad y rebelión, un terrorista obligado a emplear la violencia para conseguir despertar a una Gran Bretaña adormecida en el fascismo.

No es un cómic fácil de leer, pero eso hace que sea aún más valioso si cabe. Sin duda, es una de las mejores obras que he leído en mucho tiempo gracias en buena medida a pasajes antológicos que conseguirán manternos con el alma en vilo, y por los que bien merece la pena gastarse los 18 euros que cuesta la edición en color y con tapa dura que actualmente distribuye en nuestro país Planeta-DeAgostini.

  • Valoración final:
  • Una excelente recomendación tanto para aquellos que disfrutaran con la película, como para quienes aún no la hayan visto. Una verdadera pieza maestra rebosante de simbolismo y profundidad, que a pesar de estar ambientada en un futuro ya pasado (finales de los 90), nos cuenta con una historia atemporal y rebosante del más crudo realismo.

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